Carta para Romeo

Verona, Italia,
Febrero, 1600,
Amado Romeo,
Nuestro placer, violento,
terminó la violencia,
triunfó, con propia muerte,
del mismo modo que se
consumió el fuego, la pólvora
nuestro último, voraz
beso. Es casi ley, que los
amores eternos, son los
más breves. Sin aún saberlo,
di mi último abrazo.
Mi último guiño. Mi último
beso. Cuán dolorosa fue.
Una separación.
Mi único amor surgió. De mi
único odio.
En nuestros locos intentos,
renunciamos a lo que éramos.
Recuerdo, la muerte devastando, y acabó con todo.
Nunca te olvidaré, Julieta
Autor: Francia Guzmán


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